A 100 años de su nacimiento, a 50 años de su muerte en el exilio, y el legado  visionario del Dr. Ramón Carrillo.
 - decia Carrillo en uno de sus trabajos- Interesan las enfermedades mucho más que los enfermos aisladamente considerados, porque ellas afectan a las colectividades(...) Los médicos debemos; pensar socialmente; así iremos, poco a poco, atenuando esta tremenda mecanización en que vivimos hoy en el campo de la medicina; excesiva bioquímica, excesiva física, excesivo desmenuzamiento de la personalidad orgánica del enfermo.
Debemos pensar que el enfermo es un hombre, que es también un padre de familia, un individuo que trabaja y que sufre, y que todas esas circunstancias influyen, a veces, mucho más que una determinada cantidad de glucosa en la sangre. Así humanizaremos la medicina.
Desde el primer momento la Secretaría de Salud Pública – que fue virtualmente un ministerio - encara su labor a través de tres ramas que, en términos generales, se dedican respectivamente a la medicina asistencial, a la medicina sanitaria y a la medicina social. Carrillo define sus características: ”La medicina asistencial tiende a resolver el problema individual cuando se ha planteado, es pasiva; la sanitaria es meramente defensiva, pues trata de proteger; la social es activa, dinámica, y debe ser necesariamente preventiva” (1) Yo aún conservo el certificado de salud N°028.036 que la Dirección Nacional de Salud Pública-Medicina Preventiva- 20/11/1947- comenzó a extender primero a todo el personal de la Administración Nacional ,y que después del 55 jamás se volvió a instaurar.
Para Bariloche el  homenaje al Dr. Ramón Carrillo tiene connotaciones especiales, pues a nuestro querido Hospital Zonal oportunamente se le impuso su nombre, y aquí durante la gestión del Gobernador Franco, se implementó el inédito Plan de Salud con un equipo excepcional de médicos especializados, que desde ese entonces  la mayoría de ellos, decidieron radicarse en nuestra ciudad.
Al respecto, así como nuestra ciudad ostenta en su imagen turística además de la espectacular naturaleza, las obras que construyó el Estado Nacional a partir de los años 30’ y que son la identificación emblemática de Bariloche, también debería ostentar con orgullo para nosotros mismos, el privilegio de haber contado siempre con prestigiosos profesionales de la salud.
Creo que es una buena oportunidad para rescatar valores que testimonian hechos que son parte de la identidad que buscamos, empezando por el Dr. Juan J. Neumeyer único médico por aquellos años.
Cuando  llegué en 1950, además del Hospital Zonal ya funcionaba el Sanatorio Bariloche, después la Clinica Sur, y obviamente recuerdo a médicos de aquel entonces, que el talento y prestigio de muchos de ellos trascendió a niveles nacional e internacional. A riesgo de olvidarme de algunos debo mencionar a los doctores Santos Rosa, Vollenvaider, Parodi Cantilo, Fogelstrom, Núñez, Provenzal, Cattaneo, Pusso, Iglesias, Guthmann, Girón, Gattas, Morate, Embón, Malacrida, Echeverria, Delgado, actualmente son tantos que el reconocimiento lo voy a personificar en el Dr. Martín Odriozola.  
(1)Ramon Carrillo-Política Sanitaria Argentina – Ministerio de Salud Pública de la Nación-1949-
      Fuente : El hombre del destino – Edic. Abril – E.Pavon Pereyra.
 
San Carlos de Bariloche, marzo 7 de 2006
ERNESTO R. RIOS
DNI N° 4.766.873