15 de Marzo, 2006, 11:46: Uno+General

Bariloche no tiene teatro ¿ quién tiene la culpa?
Segun el Sr. Torrejón Sub-Secretario Municipal de Cultura,  la culpa la tiene el Estado que “en su mejor momento no contempló la construcción de un teatro, y tampoco lo hicieron las colectividades europeas” (sic), indudablemente la mayoría de la población especialmente los que llegaron en los últimos 20 años creyeron en la aseveración del Sub-Secretario.

El Sr. Torrejón evidentemente no conoce ni se ha preocupado por saber  que se hizo en Bariloche antes de que él llegara, lo que de alguna manera confirma la escuálida capacidad de resolución en un área cuya real importancia parece ser desconocida, lo que resulta  increible teniendo en cuenta las características de nuestra ciudad y su condición de centro turístico y permanente anfitriona.

Esta situación da derecho a preguntarle si tiene  un Plan de acción establecido para aplicarlo  en lo que resta de la gestión, en tal caso cuales son las  previsiones en cuanto a infraestructuras complementarias para actividades culturales.

Por lo tanto,  convencido que la crítica de nada sirve si no acredita veracidad testimonial y propuestas, y para poner las cosas en su lugar presenté formalmente al Sr. Sub-Secretario mis consideraciones sobre esta cuestión, adjuntándole documentación que le demuestra que la eficiencia del ESTADO fue y es directamente proporcional a la capacidad de quienes lo representan y accionan en su nombre.

El proyecto del Complejo Educacional Cultural, era un conjunto desarrollado en tres niveles con un total de 10.000 m2. cubiertos a construir en un predio de 25.000 m2 ubicado entre las calles Morales, Anasagasti, Quaglia y 25 de Mayo, cedido al Concejo Provincial de Educación por Ordenanza N°119/1966, actualmente baldio. Era la obra a realizar más importante de la Patagonia en su tipo, su costo era de $400.000.000,- y tenía asignado $50.000.000 en el presupuesto de obras públicas en 1969 para la ejecución de la 1ra. Etapa. En ese año cuando asume otro gobierno de facto eliminan la obra del presupuesto, y desde entonces nadie se preocupó por gestionar su inclusión, y tampoco los sucesivos gobiernos municipales de Bariloche, desde 1970 a la fecha. 

Pero lo importante es que el Sr. Subsecretario de Cultura y la opinión tengan conocimiento de que se trataba el Complejo Educacional Cultural perdido :

Sector Educacional : 40 aulas / 6 receptorias/regencia/salas de profesores/ celadurias/ 15 grupos sanitarios-70 unidades/ offices/ mayordomia/ archivos/depósitos.
Sector Residencial : Recepción/10 habitaciones dobles/sala de estar/comedor/sanitarios/cocina profesional para enseñanza/lavadero/despensa /depósitos.
Sector Cultural : Teatro Auditórium para 1600 espectadores /Salas de conferencias/microcine/talleres/administración/sanitarios/office/depositos.
Sector Recreación : Salones de usos multiples, sanitarios/vestuarios/maestranza/depositos.
Sector Parque Público : Anfiteatro /arboretum
 

Bariloche, marzo 13 de 2006

Ernesto Rafael Rios
*En atención a los amigos que sugieren tratar un  tema puntual en cada nota

 

San Carlos de Bariloche, marzo 10 de 2006

Al Sr. Sub.Secretario Municipal de Cultura
Dn.  Luis  Torrejón
S            /              D

 

De mi consideración
 

                                        Sr. Sub-Secretario, en relación a la nota “Dolorosa indiferencia” (Rio Negro- 21/febrero) de la periodista Marcela Verdun y enterarme de sus manifestaciones a la prensa (El Ciudadano-27/febrero) respecto a las causas por las cuales Bariloche todavía  no cuenta con un teatro , creí oportuno publicar también mi opinión al respecto en los medios. (El Cordillerano-2/marzo)

 

                                          Pero teniendo en cuenta que en la “vorágine” del plan de  trabajo encarado por la actual gestión, es razonable que los funcionarios demoren en responder a  los diversos planteos de la Comunidad, por ello antes que el silencio diluya todo,  creo necesario aportarle  más precisiones de mis  cuestionamientos a sus apreciaciones sobre el caso,.porque si no lo hago estaría contribuyendo a que  la  improvisación siga siendo el método de ejercer  la función pública  con tan increíble desparpajo.

 

Por ello el objeto de la presente es recordarle :

·        La responsabilidad de planificar es función del Estado  que  legislará y sancionará  normas  previsoras  para el desarrollo armónico de nuestra ciudad, a las que se ajustará  el empresario. al decidir sus inversiones. En este caso el Estado es también Usted, que al asumir se supone tendría elaborado un Plan de acción para el área a desarrollar durante su gestión, y si lo propuso y no pudo aplicarlo debería haber  informado a la opinión pública  que se lo impidió.

 

·        En cuanto a su aseveración “Nos encontramos con una ciudad donde en su mejor momento el ESTADO no contempló la construcción de un teatro, y tampoco lo hicieron como en otras ciudades, las colectividades europeas”, me remitiré a solicitarle preste atención a la infografia que le adjunto para su información.

 
Saludo al Sr. Sub-Secretario atentamente

Ernesto R. Ríos
DNI N° 4.766.8

15 de Marzo, 2006, 11:40: Ernesto R. RiosHistoria
A 100 años de su nacimiento, a 50 años de su muerte en el exilio, y el legado  visionario del Dr. Ramón Carrillo.
 - decia Carrillo en uno de sus trabajos- Interesan las enfermedades mucho más que los enfermos aisladamente considerados, porque ellas afectan a las colectividades(...) Los médicos debemos; pensar socialmente; así iremos, poco a poco, atenuando esta tremenda mecanización en que vivimos hoy en el campo de la medicina; excesiva bioquímica, excesiva física, excesivo desmenuzamiento de la personalidad orgánica del enfermo.
Debemos pensar que el enfermo es un hombre, que es también un padre de familia, un individuo que trabaja y que sufre, y que todas esas circunstancias influyen, a veces, mucho más que una determinada cantidad de glucosa en la sangre. Así humanizaremos la medicina.
Desde el primer momento la Secretaría de Salud Pública – que fue virtualmente un ministerio - encara su labor a través de tres ramas que, en términos generales, se dedican respectivamente a la medicina asistencial, a la medicina sanitaria y a la medicina social. Carrillo define sus características: ”La medicina asistencial tiende a resolver el problema individual cuando se ha planteado, es pasiva; la sanitaria es meramente defensiva, pues trata de proteger; la social es activa, dinámica, y debe ser necesariamente preventiva” (1) Yo aún conservo el certificado de salud N°028.036 que la Dirección Nacional de Salud Pública-Medicina Preventiva- 20/11/1947- comenzó a extender primero a todo el personal de la Administración Nacional ,y que después del 55 jamás se volvió a instaurar.
Para Bariloche el  homenaje al Dr. Ramón Carrillo tiene connotaciones especiales, pues a nuestro querido Hospital Zonal oportunamente se le impuso su nombre, y aquí durante la gestión del Gobernador Franco, se implementó el inédito Plan de Salud con un equipo excepcional de médicos especializados, que desde ese entonces  la mayoría de ellos, decidieron radicarse en nuestra ciudad.
Al respecto, así como nuestra ciudad ostenta en su imagen turística además de la espectacular naturaleza, las obras que construyó el Estado Nacional a partir de los años 30’ y que son la identificación emblemática de Bariloche, también debería ostentar con orgullo para nosotros mismos, el privilegio de haber contado siempre con prestigiosos profesionales de la salud.
Creo que es una buena oportunidad para rescatar valores que testimonian hechos que son parte de la identidad que buscamos, empezando por el Dr. Juan J. Neumeyer único médico por aquellos años.
Cuando  llegué en 1950, además del Hospital Zonal ya funcionaba el Sanatorio Bariloche, después la Clinica Sur, y obviamente recuerdo a médicos de aquel entonces, que el talento y prestigio de muchos de ellos trascendió a niveles nacional e internacional. A riesgo de olvidarme de algunos debo mencionar a los doctores Santos Rosa, Vollenvaider, Parodi Cantilo, Fogelstrom, Núñez, Provenzal, Cattaneo, Pusso, Iglesias, Guthmann, Girón, Gattas, Morate, Embón, Malacrida, Echeverria, Delgado, actualmente son tantos que el reconocimiento lo voy a personificar en el Dr. Martín Odriozola.  
(1)Ramon Carrillo-Política Sanitaria Argentina – Ministerio de Salud Pública de la Nación-1949-
      Fuente : El hombre del destino – Edic. Abril – E.Pavon Pereyra.
 
San Carlos de Bariloche, marzo 7 de 2006
ERNESTO R. RIOS
DNI N° 4.766.873